viernes, 16 de junio de 2017

EL CONSELL REACTIVA LA T2 PERO SÓLO PUEDE GARANTIZAR EL 29% DE SU COSTE


- Aspira a obtener otros 33 millones de Bruselas para que los trenes circulen antes de 2023
- Aún debe lograr 48 millones para trenes y aparca sin fecha la llegada a Nazaret
- FGV adjudica por 700.000 euros los servicios de mantenimiento preventivo en la futura T2

Franciso Álvarez, 3 jun. 2017 - El Mundo
Los trabajos regresarán a la línea T2 de Metrovalencia seis años después de que la Generalitat los detuviera por falta de financiación. El jefe del Consell, Ximo Puig, anunció ayer la reanudación de las obras tras encontrar en Bruselas el respaldo económico que no halló en Madrid. La Unión Europea aportará 20 millones de euros, a los que el Ejecutivo autonómico sumará otros 30 en virtud del compromiso adquirido en la reunión de seguimiento del programa operativo 2014-2020, que se formalizó ayer en Valencia.

En total, la Conselleria de Obras Públicas se garantiza 50 millones de euros para desbloquear la infraestructura, lo que supone el 29% del presupuesto necesario para llevar a término el total de las obras, que ronda los 172 millones. Para reducir costes la Administración autonómica plantea, sin embargo, la ejecución de la línea por fases. El tramo que se acometerá ahora parte de la calle Alicante, junto a la estación del Norte, y finaliza en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La conexión hasta Nazaret se posterga sin fecha, lo que ha provocado el malestar de los vecinos de este barrio.

Aun así, la reanudación de los trabajos representa todo un reto para la Administración regional, que ha de cumplir contrarreloj con los tiempos que establece Europa. El mandato de Bruselas exige que en 2023 los trenes ya circulen por este trazado. No resultará una tarea fácil a tenor de los obstáculos que ha hallado el Consell a su paso. Según reconoció la consellera María José Salvador, no hay rastro de los proyectos técnicos para concluir la línea, por lo que será necesario redactarlos desde cero. Entre ellos, se planteará la construcción de nuevos talleres, dado que se trata de un trazado aislado del resto de la red.

Si suscitan dudas las dificultades técnicas, las económicas tampoco se quedan atrás. De hecho, los 50 millones de euros asignados a la T2 son insuficientes para finalizar el primer tramo de las obras, cuyo coste asciende a 83. Se requieren, por tanto, 33 millones adicionales, que el Consell confía de nuevo a Bruselas. La idea, según desveló Salvador, es optar a un nuevo paquete de ayudas comunitarias a partir de 2020, una vez arranque el próximo programa operativo de Feder.

Las cuentas del Gobierno autonómico no incluyen el coste del material móvil que ha de proporcionar servicio cuando esta nueva línea entre en funcionamiento. Según las estimaciones de Obras Públicas, se requerirán en torno a 48 millones de euros para adquirir trenes capaces de rodar por este trazado singular, que combina tramos subterráneos y en superficie. Si el Ejecutivo central no contribuye a su financiación, será el Consell el que asuma los gastos con fondos propios.

El presidente Puig insistió, no obstante, en que la Administración Rajoy tiene que «dejar de discriminar a la Comunidad» y le instó a efectuar aportaciones a Metrovalencia en la misma medida que otras ciudades, como Málaga o Sevilla. Pero, ante todo, destacó el esfuerzo de la Generalitat para reactivar una línea inacabada en la se encontraron «200 millones de euros enterrados». No hubiera sido posible sin Bruselas. El acuerdo alcanzado con la UE para reasignar fondos comunitarios se erige, a su juicio, en un ejemplo de la «confianza» en el nuevo Ejecutivo valenciano.

Por su parte, el portavoz de Infraestructuras del PP en las Cortes, Alfredo Castelló, anunció que solicitará al Consell información sobre la reprogramación de Feder. El diputado popular quiere conocer de qué proyectos se han retraído ayudas para acometer la modificación.




El agravio de la T2 de Valencia con el metro de Sevilla y Málaga


- El Ayuntamiento de Valencia vería con buenos ojos dar en concesión la gestión de la nueva línea
- El Consell reactiva la T2 pero sólo puede garantizar el 29% de su coste

Cristóbal Toledo,16 jun. 2017 - El Mundo
El anuncio llegó el lunes: la Generalitat había conseguido reubicar 20 millones de fondos europeos para poner de nuevo en marcha la defenestrada T2. Con este dinero, más otros 30 millones de la Administración autonómica, el Consell se marcaba 2023 como fecha tope para que la línea de metro (abandonada por falta de financiación) estuviese en funcionamiento, al menos desde la calle Alicante hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Estos 50 millones, sin embargo, resultan insuficientes para que los trenes puedan empezar a recorrer la nueva sección del metro. Por eso, la Generalitat confía ahora en la llegada de otros 33 millones de euros procedentes de fondos Feder para completar las obras necesarias, a lo que habría que añadir otros 48 millones para la adquisición de la maquinaria.

El esfuerzo presupuestario estructurado por la Generalitat deja al margen al Gobierno central, que no contempla, de momento, realizar aportación alguna para la nueva línea del suburbano en Valencia. Una situación que contrasta con el caso de otras ciudades como Sevilla y Málaga, donde el Ejecutivo sí se ha volcado financieramente con la construcción de las líneas de metro. Para la capital andaluza, de hecho, hay comprometidos 218 millones, mientras que para la ciudad de la Costa del Sol llegarán otros 175 millones en los próximos años, en virtud del convenio firmado en 2005 por la Junta de Andalucía y el Gobierno central entonces en manos del PSOE.

La solución adoptada en Andalucía, además, contempla la colaboración público-privada, ya que la gestión de la línea se realiza bajo el formato de concesión.Se trata del conocido como método alemán, mediante el que la adjudicataria asume el coste de parte de la infraestructura a cambio de los rendimientos de la línea y una aportación pública anual durante los próximos 30 (Sevilla) o 35 años (Málaga), según ha podido comprobar este periódico. Esta fórmula ha sido descartada, inicialmente, por la Conselleria de Obras Públicas, que ha previsto que sea directamente la empresa pública FGV quien se encargue de la gestión de la línea. Sin embargo, en el Ayuntamiento de Valencia no verían con malos ojos la posibilidad de sacar la T2 en régimen de concesión, ya que permitiría abaratar los costes a corto plazo de la infraestructura e incluso plantearse la posibilidad de que la línea sí alcanzase Nazaret. El nuevo Gobierno municipal es partidario de la municipalización de los servicios, aunque en este caso contemplaría la concesión como un sistema útil para salvar las dificultades presupuestarias y poner en servicio definitivamente la línea. Entienden en el consistorio que el modelo de Sevilla y Málaga (pactado entre dos administraciones controladas por el PSOE) podría ser una buena solución también en Valencia y, por ello, tratarán de convencer a la Generalitat para hacer frente común ante el Gobierno y que asuma parte del coste de la infraestructura como se ha hecho en Andalucía.

En esa línea se manifestó ayer el alcalde, Joan Ribó, quien reclamó al delegado de Gobierno, Juan Carlos Moragues, que se involucre en las reivindicaciones de los valencianos. Ribó consideró que si Moragues se pusiera, «codo con codo», junto al Ayuntamiento y la Generalitat «a pedir al Gobierno del Estado lo mismo, en proporción, que tienen Sevilla y Málaga, la línea T2 no solo llegaría a Nazaret sino que se podría prolongar hasta el Canyamelar y contactar con la línea 6» de Metrovalencia «sin hacer mecanismos extraños».

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2017/06/16/5942daa5e2704e95368b45a0.html

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